lunes, 28 de febrero de 2011

Ecología y Salud

Por: Antonella Perasso y Lidia Perasso

LA ENFERMEDAD  DEL BESO

El nombre de esta enfermedad, que  es llamada también “fiebre  de los enamorados”, llevará a sonreír al lector y a pensar que sería bastante emocionante contagiarse y padecer esta patología .
Esta enfermedad, que científicamente  se denomina mononucleosis infecciosa, es producida por un virus de la familia de los herpes virus, denominado virus de  Epstein – Barr.
Seguramente, ya el lector habrá abandonado su sonrisa y se encuentra pensando que ha escuchado muchas veces sobre personas que la padecieron y no la pasaron tan bien sino que presentaron fiebre, mialgias o dolores musculares, garganta irritada, fatiga intensa, ganglios linfáticos inflamados, especialmente los cervicales e incluso bazo agrandado.  También esta enfermedad puede ser producida por citomegalovirus, también de la misma familia.
En 1964, los científicos británicos M.A. Epstein, Y.M.Barr y B.G.Achong encontraron y describieron por primera vez el virus. Este agente patógeno ataca las células de las glándulas salivales y los glóbulos blancos.
La transmisión de este virus se hace a través de la saliva en la que se mantiene vivo por varias horas.
La falta de higiene de tazas, vasos, cubiertos, etc.  produce el contagio. Otra forma es cuando algunas personas especialmente niños y adolescentes comparten bebidas del mismo vaso o botella. La costumbre de tomar mate con bombilla (¡que exquisitez!) también ayuda a la transmisión de la enfermedad.
El virus llega al organismo y luego de 30 a 50 días aparecen los síntomas.
El tratamiento es el alivio de los síntomas con analgésicos, reposo por el peligro de  ruptura del bazo y antivirales.
En la actualidad se está desarrollando una vacuna, la que le permitirá en los próximos años prevenirse de la romántica enfermedad.
Algunas sugerencias:
Lavar bien los objetos que están en contacto con saliva.
No compartir botellas  y vasos con otras personas.

Una propuesta interesante:
Cada persona debe tomar mate con su propio mate y bombilla. Esto nos permitirá compartir momentos especiales y necesarios de descanso pero no compartir los virus.

El error

Por: Liliana Bodoc

   El error..., nuestro padre repudiado. Por él, hoy andamos erguidos. Padre nuestro el error que transformó los chillidos en poemas, la piedra en hacha, y las crías en hijos. El error nos explica, y a nada le adeudamos tanto. Sin embargo, hoy le damos la espalda y jamás lo invitamos a la mesa porque nadie lo quiere en su familia. ¡Nada con el error! La cabecera es de los que aciertan. Y aciertan otra vez y siempre aciertan.
   Pero el error espera, padre nuestro, para tender la mano en el momento justo. Será cuando nos vea pálidos de acertar, dormidos de acertar, flojos y estériles, plastificados. Entonces llegará para invitarnos a salir del espejismo que nos cuesta la vida: el acierto perpetuo, frontera de la muerte, instancia suprema de la estupidez
   Caminará el error, como siempre lo ha hecho. Tras sus pasos un hombre va a sir...bal, un hombre va a si...blar. Un hombre va a silbar, equivocándose, bendito sea, una canción de amor.

Trabajar menos, ¿la solución a los problemas del planeta?

No, no se trata de un sueño. Un grupo de pensamiento de origen inglés argumenta que una semana de 21 horas laborales de hecho podría ser una solución a muchos de los problemas ambientales y sociales del planeta. 
Se trata de la Fundación para una Nueva Economía (NEF, por sus siglas en inglés), que lanzó un informe denominado 21 horas, Por qué una semana laboral más corta nos puede ayudar a todos a florecer en el siglo XXI. En él se explica de qué forma reduciendo las horas de los sobre-empleados se puede distribuir mejor el ingreso y lograr mayor bienestar para la población.
"Muchos de nosotros estamos consumiendo muy por encima de nuestras posibilidades económicas (léase endeudándonos) y más allá de los límites del medio ambiente, y aún así no logramos sentirnos mejor. Mientras tanto, otros sufren de pobreza y hambre", señala el estudio de NEF. 
"Avanzar hacia una semana laboral mucho más corta podría ayudar a romper el hábito de vivir para trabajar, trabajar para ganar, y ganar para consumir. [...] Mientras tanto, una semana de 21 horas podría ayudar a distribuir mejor el trabajo pago en forma más equitativa a través de la población". 
La premisa es simple: las personas que trabajan de más, con una semana laboral más corta podrían reducir el stress y mejorar su calidad de vida, ganando tiempo para vivir en forma más amigable con el planeta y concentrarse en valores emocionales y no materiales (practicando un consumo responsable).
 A su vez, aquellas horas recortadas podrían ser cubiertas por personas hoy desempleadas, que ganarían un ingreso, repartiendo de esta forma la riqueza en forma más equitativa. 
El estudio indica incluso que esto podría lograr una economía más robusta que no se sostenga en el crédito, pero reconoce que se trata de una idea que debería ser aplicada paulatinamente. Desde NEF indican que el documento intenta promover la discusión para avanzar a esta nueva realidad. 
Se trata de una idea simple pero realmente interesante. Si bien una implementación masiva y a niveles oficiales se vuelve algo complicada, ¿no podríamos cada uno comenzar a intentar reducir horas para dejar a otros la posibilidad de tener trabajo? ¿Dejar de 'vivir para trabajar, trabajar para ganar y ganar para consumir' y comenzar a trabajar para vivir? Temas que más allá de decisiones oficiales, dan para el pensamiento y la acción individual. ¿Qué opinan? 
Fuente: blogs.tudiscovery.com

martes, 30 de noviembre de 2010

Monserrat Cultural Nº 37


Imagen de Tapa: “Soñadora” de Blasterkid

Editorial

Todos tenemos sueños y metas que nos proponemos -generalmente- a comienzo de cada año, y para estas fechas llega la hora de ver cuánto pudimos hacer. En nuestra revista pudimos crecer, y abrimos la cabeza para tratar de entender mejor al mundo, y así cambiar las cosas para mejorarlas, y con ello mejorar nosotros. Esperamos que ustedes hayan compartido esta apertura y que se renueven los sueños de cambio para conseguir un mundo más justo, más humano y más ”vivible”.

"El contenido de la caja de Pandora puede hacerse menos temible. Podemos evadirnos de su sombra", dice Sennett en El artesano (Anagrama, 2009). ¿Cómo? Comprendiendo mejor lo que hacemos. Habla de la necesidad de comprometernos con lo que hacemos mientras lo hacemos. Ahora, hoy, que podemos encontrar los peligros de la esta ausencia de compromiso en cuanta caja de Pandora abramos (la explotación del medio ambiente, la tecnología como motor cultural y la investigación genética lideran una larga lista de preguntas). Y en ello, la Pandora que envió Hollywood y la que nos legó Zeus tiene el mismo efecto. El de un aviso que sea en 3D o en papiro plantean el problema de la (des)conexión con la naturaleza.”
Extracto del libro La sociedad desescolarizada, Joaquín Mortiz

"No acepten lo habitual como cosa natural porque en tiempo de desorden sangriento de confusión organizada de arbitrariedad conciente de humanidad deshumanizada nada debe parecer imposible de cambiar."
B. Brecht

"Ahora soy un pirata... un pirata es una ternura que explota fiera, es justicia incomprendida, es desconsolado amor, es triste batallar y soledad compartida, es un siempre navegar sin puerto, es perenne tormenta, es beso robado, es siempre insatisfecha posesión, es sin descanso."
Subcomandante Marcos

El editor

Todo camino puede andar

Por: Carlos Castaneda

"Cualquier camino es tan sólo un camino, y no es ninguna ofensa, ni para uno mismo ni para los demás, abandonarlo si así se lo dicta el corazón.
Mira y observa todos los caminos de cerca y deliberadamente; hazlo tantas veces como creas necesario.
Después, pregúntate a tí mismo, y sólo a tí mismo, lo siguiente:
¿TIENE ESTE CAMINO CORAZÓN?
Si lo tiene, el camino es bueno; si no lo tiene, no sirve para nada."

Cuentos


Dos Cuentos de Gustavo Roldán, de su libro “Dragón”

Mirada de Dragón


Aunque los dragones saben mucho, siempre tienen una mirada llena de asombro. Se asombran de las cosas que no conocen y de las cosas que conocen. A todo lo que conocen lo miran con ojos nuevos cada día y, si la mirada es nueva, las cosas son diferentes. Entonces se sorprenden de que haya tantas cosas nuevas en el mundo y les parece hermoso conocerlas.
—¡Qué hermosa flor! —dice un dragón negro.
—¡Muy hermosa! —contesta otro—. Es parecida a la que estaba ayer en este lugar.
—Sí, pero la que vimos ayer era cuando el sol estaba alto; ésta, con un sol de atardecer, me parece más hermosa.
—¡Qué hermosa flor! —dice el mismo dragón al amanecer del día siguiente.
—Sí —contesta el otro—. Muy parecida a otra que ya vimos. Pero con los rayos del sol del amanecer ésta es más linda.
Y vuelan hasta las montañas más altas, ésas donde las nieves están desde el primer día del mundo, contentos por haber descubierto una flor nueva. Entonces un dragón le dice al otro:
—¡Qué hermosa montaña! ¡Tiene toda la nieve del universo!
Y los dos sobrevuelan en grandes círculos el pico de esa montaña que acaban de descubrir y que ya sobrevolaron mil veces.

Amor de Dragón


Cuando los dragones se aman se desatan los maremotos, los volcanes lanzan un fuego endemoniado y los huracanes largan una furia que hace pensar que ha llegado el fin del mundo. Por eso a veces, para amarse sin molestar a nadie, vuelan hasta el cielo más alto, donde las estrellas casi están al alcance de la mano.
Y los dragones creen que el mundo queda en calma. pero se equivocan. Entonces caen rayos y centellas, el cielo parece desplomarse con truenos aterradores, las estrellas fugaces y los cometas de largas colas luminosas corren de un lado para el otro sembrando el pavor, y los tornados enfurecidos se tragan medio mundo.
O la luna o el sol parecen borrarse lentamente en el cielo y todos dicen que hay un eclipse, dando minuciosas explicaciones de cómo la tierra se coloca entre el sol y la luna o la luna delante del sol y etcétera etcétera.
Vanas explicaciones. Las dicen los que nunca miran bien. Si mirasen bien verían claramente la figura de dos dragones que se aman y que van tapando la luz de los astros según se acerquen o se alejen.
Cada vez que alguien piense que está llegando el fin del mundo sólo tiene que abrir los ojos de mirar bien. Los ojos grandes de mirar lejos. Y no creer en tonteras. Pero eso no es nada fácil.

Microrelatos

El hombre en su piel
Por: Liliana Bodoc

    Me parece que usted se está tomando muy en serio su piel.
Digo que me parece que su piel tiene muchos carteles de advertencias: prohibido el paso, no avanzar, radar... Reduzca la velocidad, gendarmería. ¿Nadie le dijo que tomarse la piel tan seriamente puede dejarlo seriamente solo? ¿Nadie le aconsejó abandonar la idea de frontera? Aquí empiezo y termino, esto me configura. Vivir significa permanecer adentro de esta piel, en primera persona.
   ¿Y si intenta pensarlo de otro modo...? Apegarnos al tránsito y no a las formas puede ser, si usted quiere, un increíble alivio. Por un rato abandone la mayúscula severa y resonante que lo identifica. Y celebre la historia de la vida más allá de su anécdota.
   Piénselo así: el hombre que usted es antes fue un pájaro y antes fue gramilla, ayer tuvo alas tanto como mañana tendrá colmillos o fronda o carozo.
    Pero si su complexión individual le impidiese aceptar esta hermandad lejana porque usted, ¡claro está!, detenta el máximo escalafón biológico; si no hay pájaro o semilla que justifiquen la desaparición de su forma en primera persona; entonces... tampoco se tome tan en serio su piel. Retire a los gendarmes; así mis manos pueden transportar, de ida y vuelta, todos los cargamentos ilegales.


Tómate esta botella conmigo
Por: Sebastián Alonso (www.rulos-porra.blogspot.com)


Que salgamos al sol todxs aquellxs que sentimos que no formamos parte de este tipo de vida. Que brindemos lxs que soñamos todo el tiempo en que se aproximan tiempos mejores y luchamos hasta el polvo por hadcerlo realidad.
Destapemos un vino por las otras maneas de vivir a las que nos debemos animar. Porque EXISTEN, pero a muchos les gusta condenarlas a ser minorías o locuras en contra de la corriente.
Que vivan lxs artistas, los putos lindos, lxs literarixs, lxs ermitañxs, los travas, las tortas, lxs aborígenes y lxs negrxs. Que el viento norte nos traigan sus gritos y nos despierten.
¡Que la vida nos mantenga DESPIERTXS! Y llenxs de pasiones. Que le hagamos el amor al amor, que sea una obligación un orgasmo diario.
Que despierten todxs aquellxs dormidxs que no pueden ver que todo esto es una mentira y que somos parte de una gran obra de teatro montada por intereses de pocxs.
¡DESPIERTEN! Abramos los ojos y no dejemos de brindar por las cosas que realmente importan y valen la pena.
Brindemos por todos los viajes que nos quedan por hacer, por todos aquellos lugares que no conocemos. El mundo es demasiado grande para estar encerrados en estas pequeñas grandes ciudades. ¡Imaginate un pez con tanto mar allá afuera encerrado en una pecera!
Sirvamos un vasito de vino tinto en las copas para derrumbar las viejas estructuras, para demoler la vieja escuela y crear nuevas formas. ¡Brindo por no acostumbrarme ni conformarme!
Brindo por lo verdadero, pero verdadero al punto de sentirlo con el corazón y que queme. Por las bandas de amigxs abrigos, por la familia que uno volvería a elegir.
Brindemos con cualquier cosa, menos con agua, por los ciclos de la vida. Por el comienzo de uno, su final y el comienzo de uno nuevo. ¡Por el eterno cambio!
Y brindo, finalmente y principalmente, por el amor que es el pan de la vida.

Poesía porque sí

Hoy: Edith Vera



Estamos
aquí
acurrucados,
para dejar
espacio
al vuelo
de los pájaros.




Una vez que se ha pronunciado
la palabra amapola
hay que dejar pasar algo de tiempo
para que se recompongan
el aire
y nuestro corazón.



Retorna de la tierra
la violeta.
Un secreto de agua y de raíces
del oscuro y muy claro origen de las cosas
se presiente en su aroma.




Despierta el campo
porque en su simple corazón de niño
ha florecido el trébol.
Desde su pecho verde
transparente aleluya se eleva como los pájaros.

Carta de Lector

No soy peronista ni lo fui nunca. No voté candidatos peronistas. No voté a Néstor, tampoco a Cristina. Para ser claro, siempre voté al Socialismo.
He tenido grandes discusiones con un amigo, tampoco peronista pero sí Kirchnerista, criticando los primeros pasos del modelo, pensando que era más de lo mismo. Pero empecé a ver las medidas que se tomaban y me fui convenciendo. Este modelo es lo más parecido a lo que yo quiero como proyecto para mi país.
Por supuesto que falta mucho, pero estoy seguro que ninguno de los opositores se les acerca siquiera a los talones, es más, afirmo que la oposición es volver al infierno del 2000, del cual nos sacó este modelo; que los que piden el 82% (yo soy jubilado) no sólo no lo darían, sino que volveríamos a los ajustes que pagaríamos los más desprotegidos; que volverían a entregar lo que los K reconquistaron para el país; que daríamos la espalda a Latinoamérica para volver a las "relaciones carnales" que nos fueron tan nefastas; y así siguiendo.
Veía a la gente en Plaza de Mayo y pensaba: esa gente está triste, y me imaginaba la alegría de algunos. Entonces no tengo dudas: yo estoy con los tristes porque yo también tengo tristeza.
Miraba 6-7-8 en la noche del luctuoso 27, y había ahí tanta gente admirada, inteligente, varios no peronistas, y me preguntaba si éstos, como los de la Plaza, podían estar equivocados. Si yo estaba equivocado. Y me respondí que NO, que tanto ellos como yo teníamos la certeza de estar en el camino correcto. Este modelo, con todo lo que hay que mejorar, es el modelo de País que quiero. Y este modelo lo instauraron los K.
Néstor empezó casi solo. Ahora ya no está (físicamente digo). Pero queda Cristina, que ya no está sola, porque millones de argentinos seguidores del proyecto la vamos a acompañar y apuntalar, porque ahora más que nunca, llegar a concretar lo que falta es tarea de todos. De todos o de ninguno. FUERZA CRISTINA. Hasta la viactoria siempre.

Emilio Alberto Vaccaro

Ecología y Salud

Por: Antonella Perasso y Lidia Perasso

¿QUIÉN FUE VIKTOR FRANKL?

En el artículo anterior “LA SALUD UNA META INALCANZABLE EN LA ACTUALIDAD ”, hemos hecho referencia a Viktor Frankl y quisiéramos comentar su difícil vida. Tal vez, sea el mejor ejemplo de lo complejo que es  poseer “ salud ”, tal como debe ser entendida, es decir, la sensación de completo bienestar físico, mental y social.
Viktor E. Frankl, de origen judío, nació el 26 de marzo de 1905, en Viena, Austria, en la misma ciudad en que desarrollaba una intensa  actividad psicoanalítica Sigmund Freud.
Estudió medicina en la Universidad de Viena y se especializó en neurología y psiquiatría. La llegada del nazismo  lo conminó a dejar el hospital para practicar la psiquiatría en forma privada.
Desde 1940 hasta 1942 dirigió el departamento de neurología del Hospital Rothschild que era el único hospital en Viena que admitía judíos.
En 1941, se casó y en 1942 fue deportado a un campo de concentración junto a sus padres y esposa. En  corto tiempo pasó por varios centros de confinamiento, incluso Auschwitz. Sólo él sobrevivió a este enclaustramiento, perdiendo durante los años de reclusión a toda su familia.
Fue liberado en 1945 por el ejército norteamericano y regresó a Viena.
Escribió un libro que lo haría  famoso “El hombre en busca de sentido”, donde narra la vida de un  prisionero en un campo de concentración desde la perspectiva de un psiquiatra. Allí, muestra las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento a que se ve sometido el hombre y la búsqueda de una razón para vivir basada en la dimensión espiritual.
Basándose en la experiencia de los tres años de reclusión en campos de concentración desarrolló una nueva corriente de Psicología  denominada Logoterapia o análisis existencial, según la cual la necesidad subyacente a la existencia humana y a la salud mental  es la de encontrar un significado a la vida.
Frankl consideraba que el poseer  una vida sin propósito es la enfermedad de nuestra época y que el hombre necesita encontrar el  significado de su existencia para ser dueño de su vida.
La Logoterapia ayuda a dar una nueva valoración a las experiencias dolorosas vividas pero sin eliminar el dolor ni las causas. Se refuerza en el paciente el valor para hacer frente al dolor.
La Logoterapia es una terapia que se centra en el análisis existencial y se diferencia del psicoanálisis, método que fue creado por el médico y neurólogo austriaco Sigmund Freud y que se basa en el análisis de los procesos mentales inconscientes.
Frankl  recibió en 1949 el doctorado en Filosofía. Enseñó en la Universidad de Viena hasta los 85 años. Piloteó aviones y practicó el alpinismo hasta una edad muy avanzada. Publicó más de 30 libros y dictó conferencias en numerosos países. Falleció el 2 de septiembre de 1997 en Viena.
Viktor Frank fue un vencedor en la lucha contra las adversidades haciendo frente al dolor y encontrando un sentido a la difícil vida  que le tocó vivir.
Si a ud. le ha tocado una vida complicada, compleja, penosa, incomprensible  siga el ejemplo de Frankl para alcanzar la paz que tanto se necesita en la vida.
Fuente y consultas: lidiarosaperasso@yahoo.com.ar

Desapropiar, dematerializar, demonetizar: Tres tendencias modificando el comportamiento joven

El tema se viene desarrollando hace años en el mundo verde y es hora de que todos nos hagamos eco: los seres humanos estamos finalmente entendiendo que la posesión de cosas no lleva a una mejor calidad de vida. Muy por el contrario: mientras más cosas se desean, más se tiene que trabajar para conseguirlas y mantenerlas, perdiendo calidad de vida y tiempo valioso para actividades creativas o familiares.
En respuesta a esta idea que viene in crescendo, en todo el mundo están surgiendo movimientos que desarrollan tres tendencias que apuntan a una mejor calidad de vida.Las mismas son la desapropiación, dematerialización y demonetización.
La primera, desapropiación, tiene que ver con el disminuir la cantidad de cosas a las que aspiramos. Los bienes materiales de todo tipo solían ser símbolos de status, pero las nuevas generaciones ya no los están considerando de esa forma y piensan que muchas veces sólo son obstáculos y preocupaciones adicionales. Los servicios de alquiler y préstamo de los mismos (por ejemplo, el modelo de car-sharing para compartir autos o las fiestas de intercambio de ropa) ahondan esta idea, haciendo que la posesión de nuevas 'cosas' se vuelva menos atractiva. 
En segundo lugar, la llamada dematerialización de la felicidad tiene que ver con desasociar la idea de felicidad de la idea de tener bienes materiales. Esto está relacionado a diversos estudios que señalan que la felicidad viene más bien de la riqueza de las relaciones humanas, la superación personal y la conexión con la naturaleza, y que personas alrededor del mundo están comprobando día a día.
El concepto se ve muy claramente en el crecimiento y aceptación que ha tenido la idea de volver a construir comunidades ricas en la interrelación comunitaria, y en la vuelta de eventos y actividades para volver a conectarse con vecinos que están surgiendo en diversos puntos del globo. 
Finalmente, la tendencia llamada demonetización tiene que ver con la costumbre que solía existir de planificar la vida en torno a la cantidad de plata que se ganaba. Ahora, las personas jóvenes están eligiendo pasar más tiempo dedicado a hacer actividades que reporten experiencias gratificantes en lugar de ganando dinero, porque cuando se necesitan menos cosas se necesita menos dinero para conseguirlas.
Si bien estas tendencias no son algo nuevo y venían desarrollándose en relación a diversos proyectos y conductas de personas alrededor del mundo, es interesante poner nombre a estos movimientos de cambio para poder visualizarlos con mayor claridad. 
El crecimiento de estas tendencias ataca directamente a las empresas que siguen enfocadas en vender más y más productos como principal modelo económico. Pero como estos movimientos tampoco consumen medios masivos, la publicidad no tergivesa la existencia de esta nueva forma de vivir. Basta con apagar la tele y encender el sentido común.
Fuente: blogs.tudiscovery.com

miércoles, 27 de octubre de 2010

Monserrat Cultural Nº 36

Imagen de Tapa: “Belldandy” de Eric Cañete.

Editorial

“Todo vuelve, señora”. Eso fue lo que le dije, aunque se merecía un insulto. Subí al subte junto con mi mujer y mi bebé, y en el asiento que está reservado praa embarazadas y personas con niños había una señora rubia, muy bien vestida, atenta a su celular. Era la viva imagen de lo que en las publicidades y los medios dirían “una persona educada”. Pero al ver que venía una mujer con su bebé en brazos lo único que hizo fue agachar la cabeza y hacerse la boluda. Entonces le toqué el hombro para reclamarle que cediera su asiento, y ella, “educadamente” me dijo “¿por qué no se lo pedís a alguien más joven?”. Mi mezcla de bronca y vergüenza ajena me dejó sin palabras. Otra persona del asiento de enfrente hizo lo que correspondía.
Siempre me pregunto por qué hay gente que prefiere ser miserable a bondadosa, y esta señora me dió la respuesta: porque sólo les importa su bienestar, y el resto que se joda. Y esta es la gente que hace mal, que con su egoísmo y sus rencores van quedándose solos y desparraman su miseria por donde van. Uno puede engancharse con esa energía, o dejar que pase. Yo elegí dejarla pasar, porque detrás de su disfraz de persona educada, esa señora ya tiene suficiente castigo con su pésima forma de existir. Porque todo vuelve: si uno hace bien, vuelven cosas buenas, y si hace mal, vuelven cosas aún peores. Todo depende de la actitud que tengamos frente a la vida.

Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo nacen de una actitud de aprecio por lo demás.
Dalai Lama

Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.
Paulo Coelho

El editor

Cosas de Dragones

Rompecabezas de Dragón

Un dragón ama los rompecabezas. Inventa los más difíciles y después trata de armarlos. Durante muchísimo tiempo va poniendo cuidadosamente las piezas en su lugar. Pero nuca lo consigue.
Armar un rompecabezas significa terminar con el encanto del juego. Entonces lo mejor es equivocarse, poner una pieza donde no corresponde y seguir jugando, seguro de no ganar.
Por eso un dragón está siempre contento cuando trata de armar un rompecabezas.






El día del Dragón

El viento comenzó a soplar de una manera perfecta.
-¡Arriba, solo! -dijo del dragón, y el sol se asomó en la lejanía.
-¡Pájaros! -dijo el dragón.
Y los pájaros volaron de rama en rama y sus silbos cubrieron los árboles de alegría.
-¡Jaguar! -dijo el dragón, y un rugido profundo brotó de la espesura.
-¡Lus, más luz!
Y el sol se levantó por encima de los árboles llenando el mundo de colores.
-¡Águilas, halcones! -dijo el dragón-, y el cielo se pobló de grandes círculos que planeaban haciendo dibujos entre las nubes.
-¡Son hermosos! -dijo el jaguar acercándose-. Lo único que envidio en el mundo es la forma de volar de un águila o de un halcón. No entiendo por qué los jaguares no podemos volar. Creo que es injusto.
-Tal vez -dijo el dragón-, pero tal vez no.
-Puede ser -dijo el jaguar-, pero sería hermoso.
-Tenés demasiadas cosas, jaguar, para andar protestando.
-Sí, pero nada me impide soñar. Y cuando sueño, sueño que vuelo como un águila. Todos los jaguares soñamos lo mismo. Es hermoso soñar.
-Bueno, voy a hacer algo que te gusta. ¡Viento! -dijo del dragón.
Y el viento aumentó su fuerza agitando las ramas de los árboles y haciendo ondular las aguas del río.
El jaguar comenzó a correr. Corrió en contra del viento deslizándose con pasos imposibles que apenas tocaban la tierra, sintiendo la fuerza del aire que era como una enorme pelea que debía vencer en cada salto.
Corrió hasta perderse a lo lejos.
-¡Lobos, unicornios, sirenas! -siguió el dragón.
Y lobos, unicornios y sirenas llenaron  la selva de rumores.
-¡Hormigas, mariposas, langostas, chicharras, ratones! -dijo el dragón-. Es injusto dejar para el final a los más chicos. Juro que desde mañana haré las cosas al revés.
Y llenó los ríos y los mares de peces. Y los árboles, de frutos y flores. Y nombró todo lo que faltaba nombrar. Después suavizó los vientos. Entonces descansó. Fue una hermosa mañana.

Del libro “Dragón”, de Gustavo Roldán.

Microrelatos

Lista negra
Por: Liliana Bodoc


Tan temprano para amanecer, ¿o seremos nosotros, apurados por ir a la panadería? El panadero debe estar cantando, dicen que canta antes de amasar... No importa, lo esperamos. Y mientras tanto, con este lápiz chiquito como vos, vamos a hacer la lista de las compras. Vení, sentáte cerca. Así, mientras escribo, te beso la cabeza. Ante todo otro lápiz habría que comprar porque a este apenas si lo agarro. No te duermas de nuevo y ayudáme. Es una lista larga...
Vamos a ver... Naranjas, no es el tiempo. Zapallo..., no se puede. Porque últimamente los zapallos tomaron la costumbre de abrir los ojos justo cuando una va a clavar el cuchillo, y da lástima. Está el tren de juguete, ese de la vidriera donde siempre pasamos. Pero mejor que no, porque sos muy chiquito. Te subís a un vagón y yo tengo que descoser las vías para que el tren se pare.
Tan pronto es mediodía. ¿O seremos nosotros...?
El panadero debe estar juntando miga con miga en la yema del dedo. No importa, lo esperamos.
Tomates, no es el tiempo. Azúcar, no es el tiempo. ¡Pan con manteca...! Pero te ensuciás. Pan, nomás, sin manteca.
Se fue la luz ¿Tanto apuro para atardecer?
El panadero debe estar soñando una bolsa de harina rubia y de ojos celestes. Mirá, ni empecé y el lápiz ya se muere de cansancio. Mejor vamos mañana a comprar pan.
¿Por qué llorás ahora?, si mañana compramos. ¿Sabés que pasa? Yo me equivoqué. ¿Cómo vamos a empezar por comprar pan? Antes tenemos que comprar un peso.
Es muy fácil, mañana bien temprano compramos un peso para comprar pan. ¿Sabés quién me lo dijo? El ruido de tu panza. Que descanses.

El origen de las especias
Esteban Lijalad


En 1423 el naturalista friso Bartlomew Kreins demostró que la única posibilidad de explicar semejanzas y diferencias entre el clavo de olor y la canela era considerando a ambas como subespecias de una especia originaria, de la cual provienen todas las demás.
Esta especia originaria debería tener en potencia todas las características que las especias hijas desarrollarían más adelante. Ser, al mismo tiempo, dulce, agria, fragante, salada, amarga, ácida, etc. Y debería ser oriunda de un rincón del Mundo que reuniera todas las características posibles: ser llano y montañoso, seco, cálido, húmedo, frío, ventoso y calmo.
Entusiasmado por sus descubrimientos, pasó el resto de sus días buscando ese lugar originario, que supuso el Paraíso terrenal.
Años más tarde, un emprendedor marino genovés —que leyó sus escritos de forma algo apresurada— se empeñó en buscar el lugar primigenio más allá del mar Océano, al oeste de toda tierra conocida.
Creyó encontrarlo en una isla del Trópico que, según el marino «olía de lejos a todo lo posible: lo que existe y lo que aún no ha sido creado».
Este aserto le costó la excomunión, ya que conmovía el relato bíblico según el cual todas las especias fueron creadas de una vez y para siempre por la Divina Providencia.
Murió desterrado en la isla caribeña, repitiendo a quien quisiera escuchar que «sin embargo, aquí nacen continuamente nuevas especias» (eppur nascent novum speciae).

Ecología y Salud

Por: Antonella Perasso y Lidia Perasso

LA SALUD: UNA META INALCANZABLE

En 1958, la Organización Mundial de la Salud definió a la salud como el completo estado de bienestar físico, mental y social, no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
Vivimos en constante interacción con el ambiente, recibiendo influencias favorables y desfavorables, de las cuales dependerá nuestra salud o enfermedad. Así, la salud es concebida como mucho más que la mera ausencia de enfermedad.
Para experimentar bienestar, el ser humano deberá satisfacer las necesidades percibidas como imprescindibles y saciar sus aspiraciones más íntimas en un ambiente que le transmita tranquilidad y seguridad. Sin embargo, los condicionamientos del ambiente no lo permiten.
Es sabido que en ambientes hostiles se pierde el sentido de la existencia. El psicólogo alemán Viktor E. Frank realizó observaciones en un campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial acerca de las reacciones del hombre sometido a las influencias del ambiente especial de un campo de concentración. En sus conclusiones expresó lo siguiente “ la vida del prisionero se asemeja a la de un cadáver viviente ”, debido a su adaptación a una existencia sin futuro. Señala también la importancia de una meta hacia el porvenir como necesario sostén anímico del hombre.
Pero ¿Tenemos porvenir? La existencia de una vida sin ser “vivida” se puede observar en el caso de los internados del sanatorio pulmonar en el libro “La montaña mágica” de Thomas Mann que no conocen la fecha de alta y viven una existencia igualmente carente de porvenir.
Las situaciones de pobreza pertinaz, de deseos insatisfechos, de incertidumbre y temores determinan falta de alegría, irritabilidad, carácter hosco y apatía.
Los noticieros de la TV o la lectura de los diarios nos muestran día a día secuestros, robos, rehenes, asesinatos, robos que incluyen hasta amputaciones de dedos; conductores desaprensivos que van a excesiva velocidad y/o alcoholizados, etc. Estas son algunas de las circunstancias, entre muchas otras, que diariamente nos toca vivir. Esto determina una permanente percepción de amenaza y al ser constante, hacen que la salud, tal como la definió la O.M.S., sea muy difícil de lograr.

Fuente y consultas: lidiarosaperasso@yahoo.com.ar

Rincón de Haikus

(De Mario Benedetti)

los hombres odian
presumen sueñan pero
las aves vuelan

no sé tu nombre
sólo sé la mirada
con que lo dices

los que caminan
sobre ríos de vino
a veces flotan

el girasol
no conoce de eclipses
siempre te alumbra

Poesía porque sí

Hoy: Varieté!

Visita

No estoy.
No la conozco.
No quiero conocerla.
Me repugna lo hueco,
la afición al misterio,
el culto a la ceniza,
a cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido
contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado
es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,
ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo,
la gracia.
No estoy para lo inmóvil,
para lo inhabitado.
Cuando venga a buscarme,
díganle:
"Se ha mudado".

Oliverio Girondo



El desertor

Señor presidente
Le escribo esta carta
Que quizá lea usted
Si tiene tiempo

Acabo de recibir
La orden militar
Para ir a la guerra
El próximo miércoles
Señor presidente
No voy a hacerlo
No vine a este mundo
Para matar pobre gente
No quiero que se enfade
Pero he de decirle
Que mi decisión es firme:
Voy a desertar
Desde el día en que nací
He visto morir a mi padre
Partir a mis hermanos
Y llorar a mis hijos
Mi madre sufrió tanto
Que ya está bajo tierra
Se ríe de las bombas
Y hasta de los gusanos
Cuando estuve preso
Me robaron la mujer
Me robaron el alma
Y todo mi pasado
Mañana muy temprano
Les cerraré la puerta
A aquellos años muertos
Y me echaré al camino
Pediré limosna
Por las rutas de Francia
De Bretaña a Provenza
Y les diré a las gentes:
«Niéguense a obedecer
Niéguense a colaborar
No vayan a la guerra
Niéguense a partir»
Si hay que derramar sangre
Derrame usted la suya
Pues tan buen apóstol es
Señor presidente
Si ordena que me busquen
Dígales a sus agentes
Que no llevaré armas
Que pueden disparar

Boris Vian

Una propuesta sobre qué hacer con el tiempo de cada uno

Por: Giles Deleuze

Hay sensibilidades sustanciales, existen los que tienen una sensibilidad sustancial. Yo sueño con hacer alguna cosa sobre la sensibilidad filosófica. Es así que encontrarán los autores que cada uno amará. No estoy diciéndoles que sean spinozistas, porque me importa un bledo. Lo que no importa un bledo es que ustedes encuentren lo que les hace falta, que cada uno de ustedes encuentre los autores que les hacen falta, es decir, los autores que tienen algo para decirles. Lo que a mí me atormenta en filosofía es esa elección. Es igual que cuando se habla de una sensibilidad artística, por ejemplo de una sensibilidad musical. La sensibilidad musical no es indiferenciada, no consiste solamente en decir: Amo la música. Quiere decir también que extrañamente, en cosas que yo mismo no comprendo, tengo algo que ver particularmente con tal: “ah, para mí es Mozart. Mozart me dice algo”. Es curioso eso. En filosofía es lo mismo. Hay una sensibilidad filosófica. Allí también es una cuestión de moléculas, si aplicamos todo lo que acabamos de decir hace un momento. Nos encontramos con que las moléculas de alguien serán atraídas, serán ya, en cierta forma, cartesianas. Hay cartesianos. Bueno, comprendo, un cartesiano es alguien que leyó bien a Descartes y que escribe libros sobre Descartes. Pero eso no es muy interesante. Al menos hay cartesianos a un nivel mejor. Consideran que Descartes les dice algo al oído a ellos, algo fundamental para la vida, incluida la vida más moderna. Bueno, a mí, tomo mi ejemplo, realmente Descartes no me dice nada, nada, nada, nada... Se me va de las manos, me embola. Sin embargo, no voy a decir que es un pobre tipo, es evidente que tiene genio. Bueno, de acuerdo, tiene genio, pero yo, por mi cuenta, no tengo nada que hacer con él. Jamás me dijo nada. Bueno ¿y Hegel?...¿Cómo se explican estas cuestiones de sensibilidad, qué es eso, qué quieren decir estas relaciones moleculares?

Yo abogo por relaciones moleculares con los autores que leen. Encuentren lo que les gusta, no pasen jamás un segundo criticando algo o a alguien. Nunca, nunca, nunca critiquen. Y si los critican a ustedes digan: “De acuerdo” y sigan, no hay nada que hacer. Encuentren sus moléculas. Si no las encuentran, ni siquiera pueden leer. Leer es eso, es encontrar vuestras propias moléculas. Están en los libros. Vuestras moléculas cerebrales están en los libros. Yo creo que nada es más triste en los jóvenes en principio dotados que envejecer sin haber encontrado los libros que verdaderamente hubieran amado. Y generalmente no encontrar los libros que uno ama, o no amar finalmente ninguno, da un temperamento... y de golpe uno se hace el sabio sobre todos los libros. Es una cosa rara. Nos volvemos amargos. Ustedes conocen la especie de amargura de ese intelectual que se venga contra los autores por no haber sabido encontrar a aquellos que amaba... el aire de superioridad que tiene a fuerza de ser tonto. Todo eso es muy enojoso. Es preciso que, en última instancia, solo tengan relación con lo que aman".

(Gilles Deleuze, De "En medio de Spinoza. Capitulo V, El estatuto de los modos y el problema del mal")