lunes, 28 de febrero de 2011

Monserrat Cultural Nº 38

Imagen de Tapa: “Los árboles” de  Gaby Rubi [http://gabirubi.blogspot.com/]

Editorial

Un nuevo año, y un nuevo otoño. Las hojas caen -y también algunos árboles- con los golpes de la sudestada. Las noticias se repiten como cada año: árboles caídos, inundaciones, robos, políticos prometiendo, gente riendo sin gracia y mucha otra gente llorando sin lágrimas. Nada mejor que una poesía para darle aire a este año de campaña electoral:

La carga

Mi cuerpo estaba allí... nadie lo usaba.
Yo lo puse a sufrir... le metí un hombre.
Pero este equino triste de materia
si tiene hambre me relincha versos,
si sueña, me patea el horizonte;
lo pongo a discutir y suelta bosques,
sólo a mí se parece cuando besa...
No sé qué hacer con este cuerpo mío,
alguien me lo alquiló, yo no sé cuándo...
Me lo dieron desnudo, limpio, manso,
era inocente cuando me lo puse,
pero a ratos,
la razón me lo ensucia y lo adorable...
Yo quiero devolverlo como me lo entregaron;
sin embargo,
yo sé que es tiempo lo que a mí me dieron.

Manuel del Cabral

El editor

Cuento

Islas

—¡Qué maravilla, Porfirio! Desde que estoy aquí no puedo dejar de mirar esas islas. ¡Me dan vuelta, le juro que me dan vuelta la cabeza! ¡Son increíbles! Vistas así, de lejos, con ese poco de bruma, parecen tortugas gigantes. ¿Lo notó?
—Bueno, no sabría decirle, nunca las vi de esa manera.
—No se preocupe, es un comentario poético. Tómelo como eso, nada más, como un comentario poético. Es algo que me sale a veces. Me nace, le juro que me nace, así, de golpe, no puedo reprimirlo. Yo debo conservar todavía mis asombros de niña. Bien dicen que los poetas son hombres que han conservado ojos de niño. ¿Usted nunca hace comentarios poéticos? Confiese...
—Algunas veces sí, creo, no han de ser muchas.
—¡Anímese, hombre! ¡La humanidad entera sueña a través de sus poetas! Anímese con la poesía, que es para todos. No hay un alma, por simple que sea, que no esté preparada para la poesía. Piense en el cartero de Neruda. ¿Se acuerda de aquella película? ¡Tan linda! Con ese muchacho bruto que, sin haber ido a la escuela, era capaz de entender la belleza que emanaba de esos versos. Ponga un poco de imaginación, entonces, y va a ver las islas como las veo yo, como galápagos fantásticos. Es muy triste que usted viva acá, como vive desde que nació, frente al mar, y no sea capaz de observarlas de una manera más... ¿Cómo le diría...? No sé si me entiende.
—Puede ser. La verdad, eso que usted dice me confunde. Desde que yo recuerdo...
—Está bien, está bien, déjelo así, no voy a insistir con el tema. Me doy cuenta de que a veces hay que tener ojos de forastero para descubrir las cosas. Para el que las ve todos los días son de lo más comunes, no tienen nada de maravilloso. ¿Conoce el proverbio chino?: "Quien mira el cielo en el agua, ve peces en los árboles". Me parece que un poco tiene que ver con esto que le estoy diciendo. Es como una magia, ¿me comprende? La magia no es algo que esté en las cosas, sino que uno la lleva adentro y a veces..., a veces sale para afuera.
—Por supuesto.
—Ahora ayúdeme a levantarme, Porfirio, y vamos para la casa, que nos están esperando. Además refrescó y ya tengo hambre. Me parece que lo dejé pensando. ¿O me equivoco?
—No se equivoca, no. Sí que me dejó pensando. La ayudo.
Ella acomoda las piezas de su esqueleto y completa el difícil trámite de colocarse en posición erguida. Él la asiste en la maniobra con delicadeza. Después la toma del brazo y la guía por el empinado camino de la playa hacia el edificio de tejas.
Antes de entrar vuelve la vista atrás y alcanza a distinguir los caparazones inmensos levantándose en medio del agua. Se abren paso a través de la superficie rasgándola con dolor. Los pescuezos arrugados como rocas paleolíticas se estiran y obligan a las patas a avanzar pesadamente mar adentro, una vez más, a la caída del sol, como desde el principio de los tiempos. Al amanecer volverán de su monstruoso paseo.
Recuerda que su madre siempre decía que aquellas tortugas, vistas desde la playa, parecían islas. Averiguará si también eso es poesía.

Del “Libro de los prodigios”, de Ema Wolf 

Microrelatos

El viejo samurai
Leyenda Japonesa


Había una vez en el antiguo Japón, un viejo samurai , ya retirado que se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos. A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.
Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.
Sabiendo de la fama del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar. El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus familiares y antepasados. Durante varias horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.
Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada, asumiendo el riesgo de ser vencido.
-Si alguien te hace un regalo y tu no lo aceptas, ¿a quién pertenece ese regalo? -preguntó el samurai.
-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.
-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

La tortuga
Por: Leo Maslíah


Salí a caminar porque me sentía solo y el tedio me abrumaba. Afuera el sol resplandecía. Las nubes también pero más oscuros. Llegué al parque y me llené los bronquios de aire pura. Los ojos de los árboles se movían a impulso de una brisa fresca y delicado que hacía tintinear además los esqueletos de algunos insectos muertas contra fragmentos de botellas rotos. Me acerqué al lago y vi que una tortuga trataba de avanzar por el barro pugnando por llegar hasta el agua. No la dejé. Su caparazón era duro y su semblante inteligente y serena. Me la llevé para casa, a fin de paliar mi soledad. Cuando llegamos la puse en la bañera y me fui a buscar en la biblioteca un libro de cuentas para leerle. Ella escuchó atento, interrumpiéndome de vez en cuando para pedirme que repitiera alguna frase que le hubiese parecido especialmente hermoso. Luego me dio a entender que tenía hombre y ya me fui nuevamente al lago a buscar alga que le resultara apetecible. Recogí pasto y una planta de ojos verdes oscuras. También junté algún hormiga, por si acaso. De nuevo en casa, fui a llevar las cosas al baño, pero el tortuga no estaba allí. Lo busqué por todas partes, en el ropero, la refrigeradora, entre los sábanos, alfombras, vajillo, estantes, pero no hubo casa, no lo encontré. Entonces me vinieron deseos de ir al baño y los hice, pero cuando tirábamos la cadena comprobaste que el inodoro estaba tapada. Se les ocurrió entonces que the tortuga podía haberse metida allí. ¿Cómo rescatarlos? Salí de casa y caminé hasta encontrar una alcantarilla. Levantéi la tapa y me metisteis ahí. No habían luces. Caminéi. Los pies se me mojarán. Una rata morderói. Yo seguéi. "¡Tortuguéi, tortuguéi!", gritéi. Nodie contestoy. Avancex. Olor del agua no ser como la del lago. "¡Tortugúy, vini morf papit!", insistiti. Ningún resultoti. Expedición fútil.
Salí del cantarillo y en casa me limpí y me preparó cafés. Lo tomés a sorbo corta, mirondo televicián. En sópito ¿qué vemos in pantalla? Tortugot. "¿Cómo foi a parar alá?", le preguntete. Y ella dijome ofri con dichosa contestaçao: "No por Allah: Budapest. Corolarius mediambienst cardinal e input fosforest". A la que je la contesté "bon, but mut canalis et adeus, Manuelita".
"¡Nai, nai!", dictio tort, "eu program mostaza interesting".
"Demostric", pidulare.
Tons turtug bailó, candó, concertare, crobacía y magiares, asta que yo poli me zzz.

La gestión del miedo

Por: Paul Virilio

El uso actual de la tecnología conduce a una reactualización del totalitarismo. La velocidad es poder, poder de destrucción, poder que inhibe la posibilidad de pensar. En su último libro, La administración del miedo, el ensayista francés apunta hacia otro de los mecanismos de control político con que el poder gestiona las sociedades humanas: el miedo. Miedo a la bomba atómica, miedo al terrorismo, y el miedo verde, el temor ante el agotamiento de los recursos naturales y al desastre ecológico.
Las sociedades escatológicas, la camisa de fuerza tecnológica que los Estados pusieron en los individuos, la velocidad como factor totalitario y adormecedor, la irreflexión de los medios y el flujo interrumpido de imágenes y emociones tan instantáneas como universales pasaron a formar parte de nuestra realidad. Televigilancia, trazabilidad de los individuos, control de la información, procedimiento de simulación de la realidad para tapar lo real no son ideas negras sino la luminosa realidad que nos encandila. Virilio propone un antídoto irónico: crear un “Ministerio del Tempo” para, como en la música, regular los ritmos de la vida.

–La gestión del miedo –a la bomba, al desastre ecológico, al terrorismo, al de-sempleo, al inmigrante, a la inseguridad– se ha vuelto el principal instrumento de gestión política. De esa estrategia nació otra amenaza: la vigilancia, el seguimiento, la trazabilidad de los individuos. ¿Cuál es el punto central de esa reflexión?

–Debemos reflexionar sobre el ritmo. Como en la música, nuestra sociedad debe reencontrarse con el ritmo. La música encarna perfectamente una política de la velocidad. A través de los tempos, el ritmo, la música es la encarnación misma de la política de la velocidad. Debemos elaborar una musicología de la vida. El problema no consiste tanto en aminorar la velocidad, sino en inventar ritmos sociales, políticos o económicos que funcionen. De lo contrario terminaremos en la inercia, es decir, en la lentitud y la parálisis más grandes que las de las sociedades del pasado, las sociedades sedentarias, rurales. De hecho, no necesitamos una visión revolucionaria sino una suerte de fuerza de revelación.
Nos falta el ritmo. Todas las sociedades antiguas eran rítmicas: estaban la liturgia, las fiestas, las estaciones, la alternancia del día y de la noche, el calendario, etc., etc. Pero con la aceleración de lo real hemos perdido esta organización rítmica. Vivimos en una sociedad caótica. La velocidad redujo el mundo a nada. El mundo es demasiado pequeño para el progreso, demasiado pequeño para la instantaneidad, la ubicuidad. Esta es una de las grandes cuestiones políticas y uno de los grandes planteos de mañana en materia de derechos humanos.

Alegoría de la creación del Mundo

Legado Cultural Mapuche

En un principio kóoch el ser que siempre existió vivía rodeado por densas y oscuras neblinas, allá donde se juntan el cielo y el mar.
Pensando en la terrible soledad que le rodeaba el ser rompió a llorar, lloró durante muchísimo tiempo, tanto que es imposible calcularlo. De las lágrimas que brotaban de sus ojos se formó ‘arrok’, el Mar Amargo de las tormentas y las tristezas, primer elemento de la naturaleza. Cuando advirtió que el agua que brotaba de sus ojos seguía en constante aumento dejó de llorar y dio un profundo suspiro; ese suspiro dio origen a Xóchem, el viento que disipando las oscuras neblinas dio lugar al nacimiento de la claridad, igual que el día aparece después de la noche en el horizonte. Todo se iluminó y nació la alegría en Kóoch.
Un día, en medio del mar que sus lágrimas habían creado, Kóoch quiso contemplar su obra y vio que la luz no era suficiente. Enojado, levantó su brazo y sucedió que rasgó de lado a lado el velo de la penumbra encendiendo una gran chispa de fuego: Kóoch había creado a xaleshem, el sol, de cuya calidez al entrar en contacto con las aguas, nacieron las nubes. El viento empezó a jugar con ellas sarandeándolas por el cielo; con su risa alocada creó el trueno (katrú) y ellas, que lo amenzaban con la mirada, crearon el relámpago (lüfke).

Ecología y Salud

Por: Antonella Perasso y Lidia Perasso

LA ENFERMEDAD  DEL BESO

El nombre de esta enfermedad, que  es llamada también “fiebre  de los enamorados”, llevará a sonreír al lector y a pensar que sería bastante emocionante contagiarse y padecer esta patología .
Esta enfermedad, que científicamente  se denomina mononucleosis infecciosa, es producida por un virus de la familia de los herpes virus, denominado virus de  Epstein – Barr.
Seguramente, ya el lector habrá abandonado su sonrisa y se encuentra pensando que ha escuchado muchas veces sobre personas que la padecieron y no la pasaron tan bien sino que presentaron fiebre, mialgias o dolores musculares, garganta irritada, fatiga intensa, ganglios linfáticos inflamados, especialmente los cervicales e incluso bazo agrandado.  También esta enfermedad puede ser producida por citomegalovirus, también de la misma familia.
En 1964, los científicos británicos M.A. Epstein, Y.M.Barr y B.G.Achong encontraron y describieron por primera vez el virus. Este agente patógeno ataca las células de las glándulas salivales y los glóbulos blancos.
La transmisión de este virus se hace a través de la saliva en la que se mantiene vivo por varias horas.
La falta de higiene de tazas, vasos, cubiertos, etc.  produce el contagio. Otra forma es cuando algunas personas especialmente niños y adolescentes comparten bebidas del mismo vaso o botella. La costumbre de tomar mate con bombilla (¡que exquisitez!) también ayuda a la transmisión de la enfermedad.
El virus llega al organismo y luego de 30 a 50 días aparecen los síntomas.
El tratamiento es el alivio de los síntomas con analgésicos, reposo por el peligro de  ruptura del bazo y antivirales.
En la actualidad se está desarrollando una vacuna, la que le permitirá en los próximos años prevenirse de la romántica enfermedad.
Algunas sugerencias:
Lavar bien los objetos que están en contacto con saliva.
No compartir botellas  y vasos con otras personas.

Una propuesta interesante:
Cada persona debe tomar mate con su propio mate y bombilla. Esto nos permitirá compartir momentos especiales y necesarios de descanso pero no compartir los virus.

El error

Por: Liliana Bodoc

   El error..., nuestro padre repudiado. Por él, hoy andamos erguidos. Padre nuestro el error que transformó los chillidos en poemas, la piedra en hacha, y las crías en hijos. El error nos explica, y a nada le adeudamos tanto. Sin embargo, hoy le damos la espalda y jamás lo invitamos a la mesa porque nadie lo quiere en su familia. ¡Nada con el error! La cabecera es de los que aciertan. Y aciertan otra vez y siempre aciertan.
   Pero el error espera, padre nuestro, para tender la mano en el momento justo. Será cuando nos vea pálidos de acertar, dormidos de acertar, flojos y estériles, plastificados. Entonces llegará para invitarnos a salir del espejismo que nos cuesta la vida: el acierto perpetuo, frontera de la muerte, instancia suprema de la estupidez
   Caminará el error, como siempre lo ha hecho. Tras sus pasos un hombre va a sir...bal, un hombre va a si...blar. Un hombre va a silbar, equivocándose, bendito sea, una canción de amor.

Trabajar menos, ¿la solución a los problemas del planeta?

No, no se trata de un sueño. Un grupo de pensamiento de origen inglés argumenta que una semana de 21 horas laborales de hecho podría ser una solución a muchos de los problemas ambientales y sociales del planeta. 
Se trata de la Fundación para una Nueva Economía (NEF, por sus siglas en inglés), que lanzó un informe denominado 21 horas, Por qué una semana laboral más corta nos puede ayudar a todos a florecer en el siglo XXI. En él se explica de qué forma reduciendo las horas de los sobre-empleados se puede distribuir mejor el ingreso y lograr mayor bienestar para la población.
"Muchos de nosotros estamos consumiendo muy por encima de nuestras posibilidades económicas (léase endeudándonos) y más allá de los límites del medio ambiente, y aún así no logramos sentirnos mejor. Mientras tanto, otros sufren de pobreza y hambre", señala el estudio de NEF. 
"Avanzar hacia una semana laboral mucho más corta podría ayudar a romper el hábito de vivir para trabajar, trabajar para ganar, y ganar para consumir. [...] Mientras tanto, una semana de 21 horas podría ayudar a distribuir mejor el trabajo pago en forma más equitativa a través de la población". 
La premisa es simple: las personas que trabajan de más, con una semana laboral más corta podrían reducir el stress y mejorar su calidad de vida, ganando tiempo para vivir en forma más amigable con el planeta y concentrarse en valores emocionales y no materiales (practicando un consumo responsable).
 A su vez, aquellas horas recortadas podrían ser cubiertas por personas hoy desempleadas, que ganarían un ingreso, repartiendo de esta forma la riqueza en forma más equitativa. 
El estudio indica incluso que esto podría lograr una economía más robusta que no se sostenga en el crédito, pero reconoce que se trata de una idea que debería ser aplicada paulatinamente. Desde NEF indican que el documento intenta promover la discusión para avanzar a esta nueva realidad. 
Se trata de una idea simple pero realmente interesante. Si bien una implementación masiva y a niveles oficiales se vuelve algo complicada, ¿no podríamos cada uno comenzar a intentar reducir horas para dejar a otros la posibilidad de tener trabajo? ¿Dejar de 'vivir para trabajar, trabajar para ganar y ganar para consumir' y comenzar a trabajar para vivir? Temas que más allá de decisiones oficiales, dan para el pensamiento y la acción individual. ¿Qué opinan? 
Fuente: blogs.tudiscovery.com

martes, 30 de noviembre de 2010

Monserrat Cultural Nº 37


Imagen de Tapa: “Soñadora” de Blasterkid

Editorial

Todos tenemos sueños y metas que nos proponemos -generalmente- a comienzo de cada año, y para estas fechas llega la hora de ver cuánto pudimos hacer. En nuestra revista pudimos crecer, y abrimos la cabeza para tratar de entender mejor al mundo, y así cambiar las cosas para mejorarlas, y con ello mejorar nosotros. Esperamos que ustedes hayan compartido esta apertura y que se renueven los sueños de cambio para conseguir un mundo más justo, más humano y más ”vivible”.

"El contenido de la caja de Pandora puede hacerse menos temible. Podemos evadirnos de su sombra", dice Sennett en El artesano (Anagrama, 2009). ¿Cómo? Comprendiendo mejor lo que hacemos. Habla de la necesidad de comprometernos con lo que hacemos mientras lo hacemos. Ahora, hoy, que podemos encontrar los peligros de la esta ausencia de compromiso en cuanta caja de Pandora abramos (la explotación del medio ambiente, la tecnología como motor cultural y la investigación genética lideran una larga lista de preguntas). Y en ello, la Pandora que envió Hollywood y la que nos legó Zeus tiene el mismo efecto. El de un aviso que sea en 3D o en papiro plantean el problema de la (des)conexión con la naturaleza.”
Extracto del libro La sociedad desescolarizada, Joaquín Mortiz

"No acepten lo habitual como cosa natural porque en tiempo de desorden sangriento de confusión organizada de arbitrariedad conciente de humanidad deshumanizada nada debe parecer imposible de cambiar."
B. Brecht

"Ahora soy un pirata... un pirata es una ternura que explota fiera, es justicia incomprendida, es desconsolado amor, es triste batallar y soledad compartida, es un siempre navegar sin puerto, es perenne tormenta, es beso robado, es siempre insatisfecha posesión, es sin descanso."
Subcomandante Marcos

El editor

Todo camino puede andar

Por: Carlos Castaneda

"Cualquier camino es tan sólo un camino, y no es ninguna ofensa, ni para uno mismo ni para los demás, abandonarlo si así se lo dicta el corazón.
Mira y observa todos los caminos de cerca y deliberadamente; hazlo tantas veces como creas necesario.
Después, pregúntate a tí mismo, y sólo a tí mismo, lo siguiente:
¿TIENE ESTE CAMINO CORAZÓN?
Si lo tiene, el camino es bueno; si no lo tiene, no sirve para nada."

Cuentos


Dos Cuentos de Gustavo Roldán, de su libro “Dragón”

Mirada de Dragón


Aunque los dragones saben mucho, siempre tienen una mirada llena de asombro. Se asombran de las cosas que no conocen y de las cosas que conocen. A todo lo que conocen lo miran con ojos nuevos cada día y, si la mirada es nueva, las cosas son diferentes. Entonces se sorprenden de que haya tantas cosas nuevas en el mundo y les parece hermoso conocerlas.
—¡Qué hermosa flor! —dice un dragón negro.
—¡Muy hermosa! —contesta otro—. Es parecida a la que estaba ayer en este lugar.
—Sí, pero la que vimos ayer era cuando el sol estaba alto; ésta, con un sol de atardecer, me parece más hermosa.
—¡Qué hermosa flor! —dice el mismo dragón al amanecer del día siguiente.
—Sí —contesta el otro—. Muy parecida a otra que ya vimos. Pero con los rayos del sol del amanecer ésta es más linda.
Y vuelan hasta las montañas más altas, ésas donde las nieves están desde el primer día del mundo, contentos por haber descubierto una flor nueva. Entonces un dragón le dice al otro:
—¡Qué hermosa montaña! ¡Tiene toda la nieve del universo!
Y los dos sobrevuelan en grandes círculos el pico de esa montaña que acaban de descubrir y que ya sobrevolaron mil veces.

Amor de Dragón


Cuando los dragones se aman se desatan los maremotos, los volcanes lanzan un fuego endemoniado y los huracanes largan una furia que hace pensar que ha llegado el fin del mundo. Por eso a veces, para amarse sin molestar a nadie, vuelan hasta el cielo más alto, donde las estrellas casi están al alcance de la mano.
Y los dragones creen que el mundo queda en calma. pero se equivocan. Entonces caen rayos y centellas, el cielo parece desplomarse con truenos aterradores, las estrellas fugaces y los cometas de largas colas luminosas corren de un lado para el otro sembrando el pavor, y los tornados enfurecidos se tragan medio mundo.
O la luna o el sol parecen borrarse lentamente en el cielo y todos dicen que hay un eclipse, dando minuciosas explicaciones de cómo la tierra se coloca entre el sol y la luna o la luna delante del sol y etcétera etcétera.
Vanas explicaciones. Las dicen los que nunca miran bien. Si mirasen bien verían claramente la figura de dos dragones que se aman y que van tapando la luz de los astros según se acerquen o se alejen.
Cada vez que alguien piense que está llegando el fin del mundo sólo tiene que abrir los ojos de mirar bien. Los ojos grandes de mirar lejos. Y no creer en tonteras. Pero eso no es nada fácil.

Microrelatos

El hombre en su piel
Por: Liliana Bodoc

    Me parece que usted se está tomando muy en serio su piel.
Digo que me parece que su piel tiene muchos carteles de advertencias: prohibido el paso, no avanzar, radar... Reduzca la velocidad, gendarmería. ¿Nadie le dijo que tomarse la piel tan seriamente puede dejarlo seriamente solo? ¿Nadie le aconsejó abandonar la idea de frontera? Aquí empiezo y termino, esto me configura. Vivir significa permanecer adentro de esta piel, en primera persona.
   ¿Y si intenta pensarlo de otro modo...? Apegarnos al tránsito y no a las formas puede ser, si usted quiere, un increíble alivio. Por un rato abandone la mayúscula severa y resonante que lo identifica. Y celebre la historia de la vida más allá de su anécdota.
   Piénselo así: el hombre que usted es antes fue un pájaro y antes fue gramilla, ayer tuvo alas tanto como mañana tendrá colmillos o fronda o carozo.
    Pero si su complexión individual le impidiese aceptar esta hermandad lejana porque usted, ¡claro está!, detenta el máximo escalafón biológico; si no hay pájaro o semilla que justifiquen la desaparición de su forma en primera persona; entonces... tampoco se tome tan en serio su piel. Retire a los gendarmes; así mis manos pueden transportar, de ida y vuelta, todos los cargamentos ilegales.


Tómate esta botella conmigo
Por: Sebastián Alonso (www.rulos-porra.blogspot.com)


Que salgamos al sol todxs aquellxs que sentimos que no formamos parte de este tipo de vida. Que brindemos lxs que soñamos todo el tiempo en que se aproximan tiempos mejores y luchamos hasta el polvo por hadcerlo realidad.
Destapemos un vino por las otras maneas de vivir a las que nos debemos animar. Porque EXISTEN, pero a muchos les gusta condenarlas a ser minorías o locuras en contra de la corriente.
Que vivan lxs artistas, los putos lindos, lxs literarixs, lxs ermitañxs, los travas, las tortas, lxs aborígenes y lxs negrxs. Que el viento norte nos traigan sus gritos y nos despierten.
¡Que la vida nos mantenga DESPIERTXS! Y llenxs de pasiones. Que le hagamos el amor al amor, que sea una obligación un orgasmo diario.
Que despierten todxs aquellxs dormidxs que no pueden ver que todo esto es una mentira y que somos parte de una gran obra de teatro montada por intereses de pocxs.
¡DESPIERTEN! Abramos los ojos y no dejemos de brindar por las cosas que realmente importan y valen la pena.
Brindemos por todos los viajes que nos quedan por hacer, por todos aquellos lugares que no conocemos. El mundo es demasiado grande para estar encerrados en estas pequeñas grandes ciudades. ¡Imaginate un pez con tanto mar allá afuera encerrado en una pecera!
Sirvamos un vasito de vino tinto en las copas para derrumbar las viejas estructuras, para demoler la vieja escuela y crear nuevas formas. ¡Brindo por no acostumbrarme ni conformarme!
Brindo por lo verdadero, pero verdadero al punto de sentirlo con el corazón y que queme. Por las bandas de amigxs abrigos, por la familia que uno volvería a elegir.
Brindemos con cualquier cosa, menos con agua, por los ciclos de la vida. Por el comienzo de uno, su final y el comienzo de uno nuevo. ¡Por el eterno cambio!
Y brindo, finalmente y principalmente, por el amor que es el pan de la vida.

Poesía porque sí

Hoy: Edith Vera



Estamos
aquí
acurrucados,
para dejar
espacio
al vuelo
de los pájaros.




Una vez que se ha pronunciado
la palabra amapola
hay que dejar pasar algo de tiempo
para que se recompongan
el aire
y nuestro corazón.



Retorna de la tierra
la violeta.
Un secreto de agua y de raíces
del oscuro y muy claro origen de las cosas
se presiente en su aroma.




Despierta el campo
porque en su simple corazón de niño
ha florecido el trébol.
Desde su pecho verde
transparente aleluya se eleva como los pájaros.

Carta de Lector

No soy peronista ni lo fui nunca. No voté candidatos peronistas. No voté a Néstor, tampoco a Cristina. Para ser claro, siempre voté al Socialismo.
He tenido grandes discusiones con un amigo, tampoco peronista pero sí Kirchnerista, criticando los primeros pasos del modelo, pensando que era más de lo mismo. Pero empecé a ver las medidas que se tomaban y me fui convenciendo. Este modelo es lo más parecido a lo que yo quiero como proyecto para mi país.
Por supuesto que falta mucho, pero estoy seguro que ninguno de los opositores se les acerca siquiera a los talones, es más, afirmo que la oposición es volver al infierno del 2000, del cual nos sacó este modelo; que los que piden el 82% (yo soy jubilado) no sólo no lo darían, sino que volveríamos a los ajustes que pagaríamos los más desprotegidos; que volverían a entregar lo que los K reconquistaron para el país; que daríamos la espalda a Latinoamérica para volver a las "relaciones carnales" que nos fueron tan nefastas; y así siguiendo.
Veía a la gente en Plaza de Mayo y pensaba: esa gente está triste, y me imaginaba la alegría de algunos. Entonces no tengo dudas: yo estoy con los tristes porque yo también tengo tristeza.
Miraba 6-7-8 en la noche del luctuoso 27, y había ahí tanta gente admirada, inteligente, varios no peronistas, y me preguntaba si éstos, como los de la Plaza, podían estar equivocados. Si yo estaba equivocado. Y me respondí que NO, que tanto ellos como yo teníamos la certeza de estar en el camino correcto. Este modelo, con todo lo que hay que mejorar, es el modelo de País que quiero. Y este modelo lo instauraron los K.
Néstor empezó casi solo. Ahora ya no está (físicamente digo). Pero queda Cristina, que ya no está sola, porque millones de argentinos seguidores del proyecto la vamos a acompañar y apuntalar, porque ahora más que nunca, llegar a concretar lo que falta es tarea de todos. De todos o de ninguno. FUERZA CRISTINA. Hasta la viactoria siempre.

Emilio Alberto Vaccaro

Ecología y Salud

Por: Antonella Perasso y Lidia Perasso

¿QUIÉN FUE VIKTOR FRANKL?

En el artículo anterior “LA SALUD UNA META INALCANZABLE EN LA ACTUALIDAD ”, hemos hecho referencia a Viktor Frankl y quisiéramos comentar su difícil vida. Tal vez, sea el mejor ejemplo de lo complejo que es  poseer “ salud ”, tal como debe ser entendida, es decir, la sensación de completo bienestar físico, mental y social.
Viktor E. Frankl, de origen judío, nació el 26 de marzo de 1905, en Viena, Austria, en la misma ciudad en que desarrollaba una intensa  actividad psicoanalítica Sigmund Freud.
Estudió medicina en la Universidad de Viena y se especializó en neurología y psiquiatría. La llegada del nazismo  lo conminó a dejar el hospital para practicar la psiquiatría en forma privada.
Desde 1940 hasta 1942 dirigió el departamento de neurología del Hospital Rothschild que era el único hospital en Viena que admitía judíos.
En 1941, se casó y en 1942 fue deportado a un campo de concentración junto a sus padres y esposa. En  corto tiempo pasó por varios centros de confinamiento, incluso Auschwitz. Sólo él sobrevivió a este enclaustramiento, perdiendo durante los años de reclusión a toda su familia.
Fue liberado en 1945 por el ejército norteamericano y regresó a Viena.
Escribió un libro que lo haría  famoso “El hombre en busca de sentido”, donde narra la vida de un  prisionero en un campo de concentración desde la perspectiva de un psiquiatra. Allí, muestra las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento a que se ve sometido el hombre y la búsqueda de una razón para vivir basada en la dimensión espiritual.
Basándose en la experiencia de los tres años de reclusión en campos de concentración desarrolló una nueva corriente de Psicología  denominada Logoterapia o análisis existencial, según la cual la necesidad subyacente a la existencia humana y a la salud mental  es la de encontrar un significado a la vida.
Frankl consideraba que el poseer  una vida sin propósito es la enfermedad de nuestra época y que el hombre necesita encontrar el  significado de su existencia para ser dueño de su vida.
La Logoterapia ayuda a dar una nueva valoración a las experiencias dolorosas vividas pero sin eliminar el dolor ni las causas. Se refuerza en el paciente el valor para hacer frente al dolor.
La Logoterapia es una terapia que se centra en el análisis existencial y se diferencia del psicoanálisis, método que fue creado por el médico y neurólogo austriaco Sigmund Freud y que se basa en el análisis de los procesos mentales inconscientes.
Frankl  recibió en 1949 el doctorado en Filosofía. Enseñó en la Universidad de Viena hasta los 85 años. Piloteó aviones y practicó el alpinismo hasta una edad muy avanzada. Publicó más de 30 libros y dictó conferencias en numerosos países. Falleció el 2 de septiembre de 1997 en Viena.
Viktor Frank fue un vencedor en la lucha contra las adversidades haciendo frente al dolor y encontrando un sentido a la difícil vida  que le tocó vivir.
Si a ud. le ha tocado una vida complicada, compleja, penosa, incomprensible  siga el ejemplo de Frankl para alcanzar la paz que tanto se necesita en la vida.
Fuente y consultas: lidiarosaperasso@yahoo.com.ar

Desapropiar, dematerializar, demonetizar: Tres tendencias modificando el comportamiento joven

El tema se viene desarrollando hace años en el mundo verde y es hora de que todos nos hagamos eco: los seres humanos estamos finalmente entendiendo que la posesión de cosas no lleva a una mejor calidad de vida. Muy por el contrario: mientras más cosas se desean, más se tiene que trabajar para conseguirlas y mantenerlas, perdiendo calidad de vida y tiempo valioso para actividades creativas o familiares.
En respuesta a esta idea que viene in crescendo, en todo el mundo están surgiendo movimientos que desarrollan tres tendencias que apuntan a una mejor calidad de vida.Las mismas son la desapropiación, dematerialización y demonetización.
La primera, desapropiación, tiene que ver con el disminuir la cantidad de cosas a las que aspiramos. Los bienes materiales de todo tipo solían ser símbolos de status, pero las nuevas generaciones ya no los están considerando de esa forma y piensan que muchas veces sólo son obstáculos y preocupaciones adicionales. Los servicios de alquiler y préstamo de los mismos (por ejemplo, el modelo de car-sharing para compartir autos o las fiestas de intercambio de ropa) ahondan esta idea, haciendo que la posesión de nuevas 'cosas' se vuelva menos atractiva. 
En segundo lugar, la llamada dematerialización de la felicidad tiene que ver con desasociar la idea de felicidad de la idea de tener bienes materiales. Esto está relacionado a diversos estudios que señalan que la felicidad viene más bien de la riqueza de las relaciones humanas, la superación personal y la conexión con la naturaleza, y que personas alrededor del mundo están comprobando día a día.
El concepto se ve muy claramente en el crecimiento y aceptación que ha tenido la idea de volver a construir comunidades ricas en la interrelación comunitaria, y en la vuelta de eventos y actividades para volver a conectarse con vecinos que están surgiendo en diversos puntos del globo. 
Finalmente, la tendencia llamada demonetización tiene que ver con la costumbre que solía existir de planificar la vida en torno a la cantidad de plata que se ganaba. Ahora, las personas jóvenes están eligiendo pasar más tiempo dedicado a hacer actividades que reporten experiencias gratificantes en lugar de ganando dinero, porque cuando se necesitan menos cosas se necesita menos dinero para conseguirlas.
Si bien estas tendencias no son algo nuevo y venían desarrollándose en relación a diversos proyectos y conductas de personas alrededor del mundo, es interesante poner nombre a estos movimientos de cambio para poder visualizarlos con mayor claridad. 
El crecimiento de estas tendencias ataca directamente a las empresas que siguen enfocadas en vender más y más productos como principal modelo económico. Pero como estos movimientos tampoco consumen medios masivos, la publicidad no tergivesa la existencia de esta nueva forma de vivir. Basta con apagar la tele y encender el sentido común.
Fuente: blogs.tudiscovery.com

miércoles, 27 de octubre de 2010

Monserrat Cultural Nº 36

Imagen de Tapa: “Belldandy” de Eric Cañete.

Editorial

“Todo vuelve, señora”. Eso fue lo que le dije, aunque se merecía un insulto. Subí al subte junto con mi mujer y mi bebé, y en el asiento que está reservado praa embarazadas y personas con niños había una señora rubia, muy bien vestida, atenta a su celular. Era la viva imagen de lo que en las publicidades y los medios dirían “una persona educada”. Pero al ver que venía una mujer con su bebé en brazos lo único que hizo fue agachar la cabeza y hacerse la boluda. Entonces le toqué el hombro para reclamarle que cediera su asiento, y ella, “educadamente” me dijo “¿por qué no se lo pedís a alguien más joven?”. Mi mezcla de bronca y vergüenza ajena me dejó sin palabras. Otra persona del asiento de enfrente hizo lo que correspondía.
Siempre me pregunto por qué hay gente que prefiere ser miserable a bondadosa, y esta señora me dió la respuesta: porque sólo les importa su bienestar, y el resto que se joda. Y esta es la gente que hace mal, que con su egoísmo y sus rencores van quedándose solos y desparraman su miseria por donde van. Uno puede engancharse con esa energía, o dejar que pase. Yo elegí dejarla pasar, porque detrás de su disfraz de persona educada, esa señora ya tiene suficiente castigo con su pésima forma de existir. Porque todo vuelve: si uno hace bien, vuelven cosas buenas, y si hace mal, vuelven cosas aún peores. Todo depende de la actitud que tengamos frente a la vida.

Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo nacen de una actitud de aprecio por lo demás.
Dalai Lama

Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él.
Paulo Coelho

El editor